Javier Gómez Noya, gallego…

…y es el Rey del Triatlón.

Pero sobre todo es un ejemplo de lo mejor del espíritu deportivo: Fe, constancia, confianza en uno mismo y en los amigos que le apoyan…
Su vida parece creada por un guionista de película, por lo que no puedo resistirme a ponerla hoy aquí como pequeño homenaje en esta semana en que acaba de lograr el Campeonato del Mundo de Triatlón disputado en Vancouver (Canadá)

Nace Javier en Basilea (Suiza) el 25 de Marzo del 83, hijo de emigrantes gallegos que ese mismo año retornaron definitivamente a Ferrol.
Empieza a nadar a los 11 años, y así conoce al entrenador que le guiará en toda su carrera, José Rioseco. Pasa el tiempo y el nadador a los 15 años es ya campeón gallego de crol (200, 400, 1500) y estilos (200, 400) , y finalista de España.
En su piscina conoce entrenando a unos triatletas que le animan, y sin preparación alguna de bici o carrera, se apunta al asturiano Triatlón de Castropol ´98.
Queda 2º juvenil en una carrera absoluta dominada por el legendario Iván Raña.
Por la tarde, compite en una travesía de natación…y la gana :-0

Es amor a primera vista, y el joven triatleta Gómez Noya está ya en Diciembre del 99 en la concentración de la selección española juvenil. La vida le sonríe.
Y de repente, cae un rayo en forma de control médico del Consejo Superior de Deportes. Le detectan una anomalía cardíaca que según los médicos oficiales no le permite seguir practicando “su” deporte como hasta entonces.

Durante unos años, la tensión es casi insoportable: Otros cardiólogos consultados por Javier dictaminan que no hay riesgo para su salud. Los médicos del CSD se reafirman en que sí….
En esta durísima situación, la Federación Gallega se rebela y le apoya y solo por ello logra competir en triatlones dentro de España. La Federación española, acatando al CSD, lo considera en riesgo médico y no puede competir con la selección.

Javier no se rinde. Sigue entrenando y compitiendo como una fiera a la vez que lucha en las consultas y en los despachos. Por fin, en 2003 y apoyado en el dictamen de un eminente cardiólogo inglés recupera la licencia oficial. ¡Ya tiene 20 años, y por fin puede competir en las pruebas internacionales!

Quedan solo 3 semanas para el Mundial 2003, pero allá que se va….y rabia y corazón le hacen volar hasta proclamarse Campeón del Mundo sub 23. :-))

El siguiente será año olímpico y la ilusión de Gómez Noya está a reventar. Deja los estudios de Ingeniero de Caminos y se muda a Pontevedra para entrenar más y mejor. Ya lanzado, debuta en la Copa del Mundo con un 4º puesto, y con 21 años queda 8º en los Europeos de Valencia y en el Mundial de Madeira.
Ya llega Atenas 2004 cuando le cae otro mazazo: No es seleccionado para la Olimpiada.
¿Dos rayos nunca caen en el mismo lugar?

Y vuelta a empezar. Nuevo ciclo de competiciones. Rabia, entrenos e ilusión para quedar 2º en el Campeonato de España 2004, solo superado por Iván Raña, que en ese momento es el subcampeón del mundo en ejercicio.

Llega 2005, y la tercera caída: El CSD le retira de forma “definitiva” la licencia. Se le veta por razones médicas, en competiciones nacionales e internacionales, e incluso se le impide realizar un control médico en el C.A.R. de Barcelona.
Pese a todo, Federación Gallega, Xunta de Galicia y un pequeño equipo de médicos y amigos continúan apoyándole. El sigue entrenando sin bajar el pistón.

Una carrera privada (France Irontour) le permite competir dentro de un equipo francés, el Mulhouse, contra algunos de los mejores triatletas del mundo.
El ganador absoluto de la prueba es Javier Gómez Noya.

Por fin, en Febrero de 2.006, el CSD abrumado por los hechos y nuevas pruebas, le devuelve la licencia. Han sido 7 años de penitencia, de tensión bestial y de jugarse todo a una carta en la que se cree con fe ciega. ¿Y ahora qué?

Para 2006, por fin libre de cadenas, se enrola en las pruebas de la Copa del Mundo:
queda 3º en Canadá, 2º en Jordania y Pekín, y 1º en Madrid, Hamburgo y Cancún.
El enfermo del corazón ha ganado la Copa del Mundo de Triatlón. Enfermo si, pero de ilusión y coraje.
El 15nov06 el diario 20 minutos publica esta entrevista antológica a dos voces: Iván Raña y Javier Gómez Noya.

Para 2007 sube el listón: Gana de nuevo la Copa del Mundo, queda subcampeón en el Mundial y lidera ya el ranking mundial de triatletas.

Llega el año olímpico 2008, el Mundial de Triatlón se celebra el 8 de Junio.
En España todos miramos a la Eurocopa, o a las motos en Montmeló. Da igual.
Javier sale de los 1.500m de agua el 6º a 10s del líder, sube a la bici y allí se agrupa todo el pelotón de favoritos. Hay que jugársela a pie en el diezmil.
Tras una dura lucha con un pelotón de 15 en cabeza, a 4 km de meta Javier logra dar un hachazo y marcharse solo. Ya nadie podrá con el. Cruza con 24s de ventaja.

Es 8 de Junio de 2008. Histórico. Un deportista dos veces retirado por médicos y federación, sin más que un puñado de apoyos, vuelve de las tinieblas para completa el ramillete de triunfos más espectacular del triatlón: Europeo, Copa del Mundo, Mundial, nº1 del ranking, etc..
¡Si en vez de gallego fuera californiano, ya tendríamos en cartelera la película!

Javier, libre por fin a los 25 años, va a Pekín a por todas.
Y no estará solo, el incombustible Iván Raña con sus 29 años recien cumplidos -y también gallego- estará a su lado en esa línea de salida ¡Que gane el mejor!

Ah! Me olvidaba, como referencia para todos aquellos que miran con ganas al mundo del TRI: Aunque empezó como nadador de élite, Javier es capaz ya de correr los 10k en 30 minutos (Sí, he dicho treinta minutos) pero su entrenador cree que aún tiene amplio margen de mejora A por ellos, Javier!