43 Behobia-San Sebastián, por Cameo

El pasado 11 del 11 a las 11, se celebró la clásica del norte de España, la carrera que se disputa desde el barrio de Irún de la Behobia, hasta el mismo centro de Donosti.

Desde el mismo Sábado ya se vive la fiesta, San Sebastián está ferviente, está colorido, está de fiesta.
Alrededor de 14.500 atletas de todas partes deambulan aquí y allá con los nervios a flor de “pies“.
Tras recoger el dorsal y vernos con Dallas y Mayayo en la feria del corredor, nos vamos de pintxos asesorados por Arantxa que conoce donde los ponen de calidad. Mmmmmmmm… deliciosos.
Paseito, comida, cafe, surf, mar, buen tiempo… Sanse te lo da todo.
Arantxa nos lleva por la tarde a Mari Jose, Dallas y a mi, a conocer la maravillosa población de Ondarribia. Pintxos, mosto, vino, buena compañía, buena conversación… yo no me quiero ir de aquííííííííííí…….
Y al fin llega el momento. Tras un pequeño retraso con la locomoción, nos plantamos Mari Jose y yo justitos en la salida. De casualidad me topo en el cajón de los dorsales azules con Jon y Arantxa con los que compartiré periplo. Ellos ya la han corrido, yo me estreno.
La intención es ir a por 1h 30 m, pero lo que busco, por encima de gaitas de marcas, son buenas sensaciones y una experiencia cojonuda.
La organización es genial, cinco cajones con salidas separadas en 4 minutos.
Dan la salida y realizamos el primer mil en 4,20, sorprendente para ser el primero, ya sabeis que siempre se empieza despacio por aquello de las aglomeraciones.
La carrera transcurre fluida y sin mayores complicaciones, van pasando los km´s y las sensaciones no pueden ser mejores. Mantenemos un ritmo de 4,35.
Me habían contado que el ambiente era espectacular. La noche de antes leí lo mismo en la revista de la carrera, pero todos se quedaron cortos.
Creedme, en esta carrera no hay ambiente, hay cariño y magia. El empuje de la gente es constante y uniforme, no cesa y en algunos tramos te sientes en el Tourmalet, impresionante.
La carrera se confirma dura, tramos con fuertes repechos que te hacen regular constantemente.
Continuamos los tres juntos al pie del cañón sin desfallecer, van pasando los Km´s y la cosa va bien, si seguimos así estaremos alrededor de 1h 32m.
Afrontamos el último repecho ya en San Sebastián y el gentío es emocionante, tras ver que quedan dos Km´s la emoción y la alegría es indescriptible. Ahora la gente empuja más que nunca y la recta final es maravillosa.
Entramos los tres cogidos del brazo en 1h 32 m 50 seg.
Las sensaciones son estupendas.
De cara al maratón de dentro de quince días la moral está por las nubes.