Barranco del Portet

El fin de fiesta lo celebramos con el barranco del Portet.
Barranco muy encajonado y con unas maravillosas vistas sobre la laguna que tiene a sus pies la población de Lanuza.
Con una aproximación, que aunque larga, nos premia con unas maravillosas vistas como las que se ven en las fotos del grupo, es de una hora y media, el descenso ronda entre las 3 y 4 horas, salvando un desnivel de 420 metros y una distancia de unos 600 metros. La cascada mas alta es de 42 metros pero bastante tumbada. El retorno al coche es casi inmediato.
Pues nada, tras remontar por una pista forestal bastante bien definida, nos metemos de lleno en el “fregao”. Las vistas son espectaculares hacia el valle. Rápel tras rápel vamos descendiendo sin ningún problema. Pasamos al lado de alguna cabra despeñada que nos hace desviar la mirada hacia otro lado, todo va sobre ruedas, hasta que Aitor, en un tobogán, se da un golpe en un pie y se queda cojo el resto del barranco, pero claro, como buen vasco, el tio desciende sin decir ni pio, íbamos nosotros más preocupados que el, que bestia.
Se empiezan a formar nubes y nos tememos lo peor. En uno de los últimos rápeles, y el más expuesto ya que caes directamente en un caos de troncos, la cosa se pone fea, tenemos la tormenta encima, empieza a tronar y a llover de verdad, controlamos el cauce que poco a poco va subiendo. Nos encontramos en una de las zonas más delicadas del barranco, ya que hace un cuello de botella sin escapatoria alguna. Pero la cosa no pasó de ahí, salvamos los dos últimos pasos y nos deslizamos por una acequia que nos conduciría hasta la carretera.
Barranco, como ya he dicho, que proporciona unas vistas espectaculares, bien formado pero con algunas reuniones que más vale no mirar.
Advertisements