Barranco del Gorgol


Hace ya 20 años que descubrí el Valle de Tena para mis escarceos en montaña, y desde entonces ese tramo de pueblos, montes, bosques y gargantas repartidas de Biescas al Portalet me ha acogido decenas de veces por vías de escalada, canales de hielo, rutas de bici, pistas ski, ermitas, bares, cañones, albergues…de todo y todo bueno.

Este finde he podido volver con amigos a recorrer uno de sus rincones para mí más emblemáticos: el Barranco de Gorgol, que parte la pista entre Tramacastilla y Piedrafita para desembocar en el embalse de Búbal.

Este cañón lo bajé por primera vez allá por el 91, y desde entonces habré vuelto a él en muchas ocasiones: guiando grupos o disfrutando con amigos, con estío o en riada incontenible. Siempre que lo recorro me acoge hospitalario, y su descenso me resulta siempre diferente por la luz, el caudal, el hayedo que lo rodea…

Me gusta especialmente bajarlo en primavera, con cierto caudal. Entonces, entre las 12 y las 2 aprox, el sol cae en vertical entre las salas de la segunda mitad del barranco. Los rayos de luz se cuelan así hasta el fondo de la gorga y juegan con los estratos de las rocas, con las pozas y las cascadas saltarinas para regalarnos unos momentos de pura magia.

Alguna vez, incluso llegamos a bajarlo con tal riada que el agua espumaba blanca de la entrada al final del barranco, sin relajarnos nunca. Era un grupo especial, todos muy curtidos y haciendo un reportaje para unos guías locales…sin embargo el fotógrafo, menos acostumbrado a esos tragos, pasó algún susto en la badina final por la tremenda contracorriente que se origina en esas condiciones.


Al paso de los años el Gorgol se ha convertido quizás en el barranco más conocido y descendido del Pirineo Oscense, bien lo merece.
Por eso, hoy día me gusta tambien cuando estamos de nuevo solos en la garganta. Vuelvo a sentirme un poco como hace casi 20 años, como si fueramos de los primeros grupos de osados que desafiaban a las brujas y trasgos que las tradiciones altoaragonesas sitúan emboscados en estas gargantas.

Y en fin, como podeis ver en las fotos, este último finde también lo pasamos maravillosamente una vez más en el Gorgol. Espero que este verano otros barrancos oscenses nos vean tambien rapelar, saltar, toboganear y disfrutar de esa chispa tan especial. Hay cientos donde disfrutar!

Aquí abajo os dejo el croquis del barranco del Gorgol para quien quiera hacerse una idea mas detallada…pero de ninguna manera debe aventurarse en él sin la experiencia y mteriales requeridos. Varios accidentes jalonan ya la historia de este barranco, asi que ojo!
En todo caso, hay muchos guías en la zona que estarán encantados de llevaros a descender el Gorgol, seguros y a gusto.


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