II Cross de las 10 fuentes

Domingo 15 de Abril.

El escenario, el real sitio de San Ildefonso. El reto, 21.500 metros con 2,200 metros de desnivel acumulado, 135 participantes.
Primera carrera alpina de la temporada y muchas sensaciones a las que debo de estar atento.
Como algunos sabréis, desde hace tiempo he tenido que cambiar por completo mi entreno debido a una lesión en la L5 que me impide realizar de forma continuada el deporte del running. Antes corría al menos 5 veces por semana alternando, como es obvio, los rodajes cortos, series y rodaje largo. Ahora me limito a entrenar con la bici y una vez a la semana me curro un rodaje largo de entre 100 y 150 minutos. Conclusión… ni idea, no se lo que va a salir de esto.
Cualquiera que lea esto puede pensar ¿y donde está el problema?, el problema está, en que mis principales objetivos de este año, son la Maratón Alpina Madrileña y la Maratón de montaña Zegama-Aizkorri (si es que tengo suerte en el sorteo del Viernes).
Cuando me hice la prueba de esfuerzo y le presenté al médico mis objetivos y mi plan de entreno, no supo decirme si esto era posible, vamos , si se puede entrenar con el rodillo y competir corriendo a un nivel medio. Asi que en esta primera carrera buscaba un primer indicio de como me puedo encontrar más adelante.
Pues allí que vamos, segunda edición del Cross de las 10 Fuentes, salimos puntuales los 135 pirados para arriba. Comenzamos por asfalto para enseguida coger una pista forestal que
zigzaguea con un desnivel considerable. Llegamos más adelante a la zona más dura, con diferencia, de todo el recorrido, el cortafuegos. La imagen de el desde lejos, te da ganas de darte la vuelta, aquí todo aquel que todavía tenía fuerzas para ir corriendo empieza a apoyar las manos sobre los cuadriceps y a andar tocan.
A la mitad de la subida los lumbares empiezan a decir aqui estamos nosotros, esto se hace interminable. Tras ver el final del tunel aparece una curva a izquierda que lejos de darnos una alegría nos muestra que todavía no se acabó el calvario. Tras pasar el maldito “cortaalmas”, viene el primer avituallamiento, naranjita y agua.
De repente empieza a aparecer algo, con lo que la organización nos dice en la salida que no nos vamos a encontrar, la nieve. Empiezan siendo neveros aislados, pero según ganamos altura, se convierte en nuestro compañero inseparable durante demasiados kilómetros. Esto endurece la carrera mucho más y en mi cabeza aparece la posibilidad de una caida y por lo tanto lesión, estamos a principio de temporada y no merece la pena arriesgar.
Llegamos al puerto del Reventón y al segundo avituallamiento, desde aquí cojemos la creta en dirección oeste. Como podéis observar en la foto, el paisaje que nos acompaña es espectacular.
El cruce de toda la cresta se hace insufrible, el viento es gélido y el “sendero”… bueno creo que lo van haciendo los que van delante.
Es casi imposible correr, cuendo no hay nieve son matorrales de brezo bajo, si no es el aire el que te empuja desequilibrandote… duro, muy duro.
Por fin llegamos a un collado, donde se encuentra el segundo punto de control, que nos hace girar al sur y por lo tanto de vuelta a San Ildefonso.
La bajada, como todo en esta carrera es complicada y muy técnica. Hay que estar muy atento para no perderse, voy solo desde hace rato y no tengo referencias del que va delante tuyo, esto hace que el ritmo disminuya. La nieve sigue siendo nuestro compañero inseparable.
Al pasar por debajo de un arbol me doy un golpe fuerte con una rama en la pierna, no le doy importancia, pero al final veo que me he practicado un corte en el cuadricep.
Por fin desaparece la nieve y el ritmo se aviva considerablemente, momento de disfrutar, aunque las fuerzas ya van más que justas.
Un poco más adelante de donde se ve esta foto me tuerzo el pie derecho lo que hace que me caiga, decido seguir antes de que se me enfríe.
Al llegar a un lateral de el palacio de La Granja nos meten por una especie de zona de obras en la que me vuelvo a tropezar haciéndome otra herida en la rodilla y rompiéndome las mallas.
Llego a meta en un tiempo de 2 h 43 min totalmente destrozado, y un poco cabreado por no haber disfrutado de esta prueba como de otras.
Allí me esperan Mari Jose, Sergio y Ana que me dan sus mimos tan necesarios, gracias a los tres.
Las sensaciones, pues no se muy bien que conclusión sacar, he acabado bastante tocado, pero no se si es por la mezcla de la dureza climatológica y el desnivel o por estar mal físicamente. Es cierto que es la primera prueba de montaña de este año, y que las condiciones no han sido muy óptimas para percibir lo que el cuerpo te dicta.
Próxima compe, el Cross de los Tres Refugios, 26.3 Km´s, 2794 m de desnivel acumulado, puntuable para la copa de España de carreras por montaña FEDME.
Allí nos vemos.

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