Refranero popular.

El pasado fin de semana de los días 3 y 4 de Marzo, cuatro amigos y yo nos decidimos a dar el salto al Pirineo para ver si hacíamos un poco de montaña invernal antes de que llegase la primavera.

Dos de los amiguetes, Francis y Julio, fueron los impulsores de la propuesta, ya que están preparándose para realizar la alta ruta de Chamonix a Zermatt en Abril y necesitaban darle un poco de caña al entreno de travesía.
Llegamos sobre las 00:30 del Viernes día 2 al Plan de la Senarta y a sobar.
Al día siguiente acordamos subir con el coche lo más lejos que la nieve nos permitiese, y si era posible, incluso llegar hasta el refugio de Coronas situado a 1970 m de altitud. Dejando a un lado mi moral ecologista, nos aventuramos por la pista que se adentra en el Valle de Ballibierna y que va paralela al GR11.
A unos 700 m del refugio Coronas tenemos que dejar el vehículo en la cuneta, armarnos de trastos variados y “parriba”.
Llegamos al refugio, cogemos sitio para pasar la noche y nos vestimos de faena tal y cocmo se ve en la foto de arriba.
De izquierda a derecha; Julio, Chusa, Alex, Francis y Toñín.
Como se puede deducir, al observar la foto, no tuvimos que consultar el riesgo de aludes.
El reto era llegar al Pico de Tempestades rodeando la Arista por la cara que da al Russell.
Retomamos la pista de nuevo y llegamos a la Pleta de Llosars, aquí dejamos el GR11 para remontar hasta el majestuoso Ibón de Llosars encajonado bajo una majetuoso pared negra de 150 metros verticales.
En la foto se ve a Chusa y a Toñín una vez pasado el Ibón, estamos a 2.500 msnm y fijaros en la cantidad de nieve.
Nosotros tres íbamos a pie y Francis y Julio con esquís, pues bien, no coincidimos casi nada en la travesía, ya que ellos tuvieron que hacer peripecias para no tener que quitarse las tablas. Nosotros por nuestra parte lo pasamos bastante mal, la nieve estaba paposa hasta en “cara norte”, y nos hundíamos hasta la cintura. La cosa no pintaba bien, era tarde y la pala cimera daba al sur.
Tras llegar a la base de la arista del Tempestades nos juntamos con Julio y Francis y comenzamos el ataque hacia la cumbre.
A unos 400 metros de coronar Toñín decidio no seguir más ya que se encontraba bastante cansado.

Chusa y yo decidimos seguir un poco más, pero no avanzamos ni 10 metros cuando, tras hundirnos dos veces hasta las orejas, decidimos regresar. Bajamos a comer con Toñín y regresamos tranquilamente al refugio disfrutando de un paisaje, conversación y compañía insuperables.
A las 21:30 aparecieron los esquiadores, debatimos qué hacer al día siguiente, y por motivos obvios decidimos hacer turismo dominguero.
Y así fue, paseamos, tomamos café en el maravilloso Hospital de Benasque, y para coronar este día tan fatigado, nos fuimos a Castejón de Sos a darnos un ¿ mas que merecido ? homenaje culinario regado con un vinito por cortesía del aniversario de Rosalba y Toñín.
Como habréis podido comprobar todo un fin de semana atípico para una época como esta, sin nieve, descansados, sin agobios, con tiempo para casi todo, buena comida en vez de barritas y pistachos… y hasta llegamos pronto a Madrid
Conclusión, yo siempre he creido que el refranero popular nunca se equivoca y siempre he tenido en cuenta sus dichos, pero en este caso deseo con todas mis fuerzas que no acierte.
Así que lo de “Año de nieves, año de bienes” no quiero ni oiiiiiiiiiirlo mencionar, ya que como todas las buenas nuevas dependan de la nieve caida……
Más fotitos de la salida🙂