“El lebrato y la tortuga”, por Dallas


FELIZ AÑO A TODOS y espero que hayais tenido una buena San Silvestre los que corristeis.

Yo, buena lo que se dice buena no fue, pero ahora os cuento..
Mi destino últimamente parece ser tener algún tipo de percance antes de la carrera: en Aranjuez perdí el dorsal (lo rencontré a tiempo), y en la Sansil la mañana de la carrera perdí el chip, pero esta vez no tuve tanta suerte y no apareció.

Pese a todo, llegamos a Madrid con tiempo. Quedamos con mi lebrato (mi hermano Alex), y después Sergio se fue a buscar a Alberto. Como vamos en muy distintos tiempos decidimos salir ellos en su cajón y nosotros en el general.
Alex y yo llegamos al Bernabeu 40´ antes de la salida y el caos ya empieza a ser importante. Nos ponemos en nuestro cajón de tiempo ( > 55´ ) y esperamos, al ratito empieza a volar ropa por todos los lados, hasta que por fin salen los “pros” populares.

Seis minutos después salimos entre el mogollón y enseguida empieza la cuesta de Concha Espina, el tramo no es muy largo pero mi lebrato se embala y ya desde aquí me llevaría todo el camino “asfixiada”.
Mira que el recorrido es bonito: la zona de Serrano con los edificios iluminados, la puerta de Alcalá, Cibeles, el paseo del Prado con el museo y el jardín botánico….. pues nada, imposible mirar mas allá de mis pies y de los siguientes 3 metros.
Desde aquí km 5-6 el apoyo de la gente es mas fuerte que en los tramos anteriores y es lo hace que yo por lo menos intente terminar aunque esté a punto de morir en el intento.

Llegamos al km 8 y empieza una simpática cuestecita que parece no tener fin, aquí ya no puedo mas y empiezo a andar e intento recuperar el resuello mientras Alex se da por ofendido (“vamos, vamos si esto ya está. No te puedes parar ahora…”) e intenta que yo siga corriendo.
En el km 9 parece que el asfalto se suaviza, y comienzo otra vez a correr,
esta vez acelero pensando que lo peor ya habia pasado y la meta estaría en este tramo suave… Ja, que te lo crees tú, tomamos una curva y ¡sorpresa! pedazo de cuesta.
Se acabó, mi respiración no puede más y me ahogo, llego como puedo al final de la cuesta, y aquí consigo (de milagro y porque Alex me arrastra) cruzar la meta en 64´58

FINAL Y MEJOR MARCA PERSONAL, pero que cuesta tanto recuperarme que 24 horas mas tarde todavía me duele todo. En el fondo estoy contenta por el tiempo realizado después de apenas 3 meses de “mini entrenamientos” realizados, pero vamos que hubiera preferido hacer un tiempo peor y no sufrir tanto.

Pero a pesar de todo le doy las gracias a Alberto y Sergio por meterme el gusanillo de las carreras en el cuerpo y a Alex por aguantar al paquete de su hermana y ayudarla a mejorar sus tiempos, intentaremos engañarle para otras carreras y entrenos.

Besos a todos y Feliz año 2007.

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